Paul is Dead

George Harrison



Resulta muy difícil resumir los datos más importantes que encontramos, referentes a PID, dentro la biografía de George. Principalmente porque para ello habría que resumir toda su carrera musical y eso es imposible.

Mucho se habla de las “pistas” en canciones: en backwards, en frases semi ocultas o en mensajes cifrados. Pero yo siempre he defendido que lo realmente interesante no se encuentra tan escondido, sino que está ahí, a la vista de todos, en forma de sentimientos. Porque un artista deja una parte de sí mismo en su obra, y un músico compone y canta sobre lo que está viviendo. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en George.

Como él mismo dijo: La música siempre estaba allí, de fondo, reflejando nuestos sentimientos y nuestros deseos y muchas de nuestras experiencias. Es muy interesante.

Mi trabajo sobre Harrison tiene dos vertientes: la forma en que se habría manifestado al respecto de la desaparición de Paul (tanto en entrevistas y declaraciones como en sus letras) y las circunstancias que rodearon su muerte, con el proyecto Anthology como protagonista, y los ataques que recibió contra su vida.

George y el PID

Obra musical

George era un hombre reflexivo, muy espiritual y con un gran sentido de la conciencia. Si escuchamos sus canciones a partir del 66 encontramos una gran tristeza, muchas dudas, impotencia y rabia.

Uno de los mejores ejemplos lo tenemos en While My Guitar Gently Weeps. Es importantísimo notar que la palabra “you”, normalmente traducida como 2ª persona del singular, puede también ser considerada como “vosotros”, mucho más acorde con la primera frase de la canción:

Os miro a todos vosotros y veo el amor que duerme
Mientras mi guitarra llora suavemente.
Miro al suelo y veo que necesita que lo barran
Y todavía mi guitarra llora suavemente.

No sé porque nadie os contó como desvelar vuestro amor
No sé cómo alguien os ha controlado
Ellos os compraron y vendieron.

Miro al mundo y me doy cuenta de que está girando
Mientras mi guitarra llora suavemente.
Con cada error seguramente debemos aprender
Y todavía mi guitarra llora suavemente.

No sé cómo os distrajeron
Y os pervirtieron también
No sé cómo os trastocaron
Nadie os avisó.

Os miro a todos vosotros y veo el amor que duerme
Mientras mi guitarra llora suavemente
Os miro a todos vosotros…
Y todavía mi guitarra llora suavemente.

Esta es la letra de la primera versión de la canción, tal y como fue presentada por primera vez. Sin embargo, George había escrito dos estrofas más, que no fueron incluidas en ella.

La primera de ellas fue escrita en su casa, y dice lo siguiente:

Miro el problema y veo su furia
Mientras mi guitarra llora suavemente.
Mientras estoy aquí sentado, sin hacer nada salvo envejecer.
Todavía, mi guitarra llora suavemente.

En la versión publicada en el Anthology 3 aparece una versión con la siguiente estrofa:

Miro desde las alas
Y veo la obra que estáis representando
Mientras mi guitarra llora suavemente.
Mientras estoy aquí sentado, sin hacer nada
Todavía mi guitarra llora suavemente.

George no estaba contento. Sentía que alguien había “pervertido” a sus compañeros, que los habían comprado, que estaban representando una obra y que había un gran problema contra el que él no podía hacer nada salvo sentarse y hablar a través de su guitarra.

El manuscrito original de la letra contaba, además, con una frase añadida con posterioridad, que decía lo siguiente:

El lider de la banda dijo que no iba a tocar más.

Otros ejemplos interesantes dentro de la etapa Beatle, y que muestran un sentimiento parecido, son Within You Without You, Not Guilty o Long Long Long.

Pero sin duda la más relevante es la preciosa All things must pass.

https://www.youtube.com/watch?v=1qAM7qZQyIg

Publicada en el álbum del mismo título en 1970, George la había compuesto un tiempo antes con ayuda de John.

Como decía, es imposible llegar a abarcar todas las canciones de Harrison en las que se pueden apreciar estos sentimientos. Es prácticamente toda su obra. A menudo suelo invitar a mis seguidores a buscar más temas, y nunca dejamos de encontrar.

George acabó su carrera hablando de Brainwash, denunciando la manipulación, el lavado de cerebro absoluto que sufre la sociedad, por la tele, por los políticos, por las mentiras que se cuentan. Muy revelador. Este mismo álbum incluía la canción Rising Sun, con la inquietante frase “en el cuarto de los espejos puedes darte cuenta, desde millas de distancia, que todo lo que hay allí está disfrazado”.

George contra Faul.

George sentía un gran rencor por “McCartney”. Pero no solamente, como se cree, a raíz de los problemas surgidos en 1968 y que derivaron –oficialmente- en la separación de la banda, sino que, si recordamos, esto se remonta a un tiempo antes:

Por no hablar de esas preciosas palabras que le dedicó a raíz de la publicación del álbum Give my regards to Broadstreet(coincidiendo con la revista Rolling Stone, que lo calificó de “tomadura de pelo”) y en muchas otras ocasiones.

Mención especial requiere su intervención en la admisión en el Hall of Fame de los Beatles en 1988, en la cual empieza burlándose de “Paul” para después decir, con gran pena en sus ojos, “que lo quieren mucho” (después de haber lamentado que John no hubiera podido estar ahí):

https://www.youtube.com/watch?v=NO-HK_csGwk

El Anthology y sus consecuencias.

Este proyecto fue objeto de un profundísimo análisis por mi parte, que concluyó en un inmeso artículo -del cual hice una pequeña referencia en mi libro -en el que comentaba, documental a documental y canción por canción, esa sensación extraña y amarga que queda después de ver y escuchar con atención todo el material.

El documental, supervisado principalmente por Derek Taylor, gran amigo de George, muestra no sólo un sentido homenaje a Paul, sino una serie de situaciones que dejan a Faul totalmente en ridículo. Incluso Harrison se permite el lujo de decir, con expresión intrigante, “lo raro que resultó que alguien que no había querido probar el LSD durante mucho tiempo fuera el primero en salir a la palestra para admitir su uso”.

Poco después de haberse estrenado, en octubre de 1996, George declara públicamente que teme por su vida. Es tal su miedo que se niega a comer o beber fuera de casa por miedo a ser envenenado. En agosto de 1997 le diagnostican un cáncer de garganta, contra el que luchará encarnicadamente los años posteriores. Apenas un mes después muere Derek Taylor de cáncer.

Con respecto a los ataques contra su vida, el tiempo le dio la razón cuando, en el espacio de quince días –entre diciembre del 99 y enero del 2000 - fue atacado en su casa en dos ocasiones. El segundo ataque no pasó de ser un intento frustrado cuando una “loca solitaria” se introdujo en su vivienda de Hawai armada con un cuchillo, sólo para advertir que el Beatle no se encontraba allí. Y es que George había cancelado su viaje en el último minuto.

Michael Abram, autor del primer ataque el 30 de diciembre de 1999.

Christine Keleher, la mujer que entró en casa de George en Hawai.

En 2001 el cáncer de George empeora, haciendo metástasis en el cerebro. Muere el 29 de noviembre… En casa de “Paul McCartney”.

Este hecho no es sólo curioso, sino que está rodeado de mentiras. Porque el verdadero lugar de la muerte de George fue ocultado deliberadamente, haciendo uso de fotos manipuladas y con la falsificación, por parte de Olivia, del certificado de defunción.

La justificación que se dio es que se quería proteger la privacidad de la familia en unos momentos muy duros, pero la verdad es que se estuvo ocultando durante meses, y no se hubiera sabido si no llega a ser por una abogada californiana que descubrió la mentira y puso a las autoridades al corriente. La falsificación de un documento oficial es un delito grave, por el que Olivia estuvo a punto de ser sancionada.

Por cierto, aquella casa en la que vivía Faul (ya con Heather Mills) estaba en propiedad de, nada más y nada menos, que Courtney Love… Cuántas casualidades.