Paul is Dead

Heather Mills



Faul y Heather

Lo primero que encuentra uno al buscar información sobre Heather son críticas. Y luego insultos, seguidos de más críticas. “Esa sinvergüenza, cazadora de fortunas, que quiso robarle su dinero a Paul McCartney” es lo más suave que he leído.

La campaña que se llevó a cabo contra ella fue brutal, y muy efectiva, hasta el punto de haber tenido que escuchar, en boca de algunos detractores, que “me estaba retratando por hacerme eco de sus declaraciones”. Y es que, con la publicidad que se le dio y el retrato de mentirosa y mala persona que se dibujó en diferentes medios de comunicación, consiguieron que nada de lo que ella dijera tuviera credibilidad. Qué curioso, ¿verdad? Estas personas no deben conocer las características del bajo Höfner, igual que “McCartney”.

Podría citar aquí varios ejemplos de otras celebridades que comenzaron a hablar de asuntos incómodos y contra quienes se llevaron a cabo maniobras de desprestigio.

Heather Mills presentó pruebas demostrando que lo que varios medios estaban difundiendo era mentira. Puso denuncias. Y ganó. Tuvieron que disculparse, pero como decía ella: “¿qué tamaño tiene la disculpa en comparación con el daño que han hecho?”

Muy cierto. Me viene a la mente un capítulo de la serie Los Simpsons en el que Homer es acusado de ser un acosador sexual (en la versión española muchos recordarán el famoso: “ese dulce cu” que murmura cuando ve el caramelo pegado en el trasero de la niñera). El lío mediático que se forma es tremendo, se le juzga en todos los ámbitos, hasta que una cinta demuestra la falsedad de las acusaciones. La rectificación acaba apareciendo en la televisión, totalmente difuminada en un texto interminable que pasa a velocidad de vértigo ante el espectador.

El daño ya está hecho. A pesar de que Heather presentó pruebas de que uno de los supuestos periodistas que vigilaban su casa estaba contratado sin licencia y tenía más de 100 denuncias. A pesar de que Heather demostró que una periodista que la había acusado de hacerse vegetariana por contentar a su esposo había mentido, pues tenía grabaciones, hechas diez años antes, defendiendo el vegetarianismo en la televisión. A pesar de que Heather mostró ante el tribunal una cinta en la que su esposo instaba a su interlocutor a “aumentar la presión sobre ella, a ver si hay suerte y se suicida”.

Y sin embargo, el juez que dictó sentencia en el divorcio lo describió como un hombre “recto y honesto” y a ella como “su peor enemiga”.

El peor enemigo de Heather no era ella misma. Era lo que sabía. Pero a la vez fue su salvoconducto.

Acudió a la televisión con el propósito de advertir que “tenía una caja de pruebas que iría a cierta persona si algo a ella le pasaba algo” y para decir que “la gente no quiere saber cuál es la verdad, ya que jamás podrían manejarla”. Y dijo muchas otras cosas…

Heather

¿De qué estaba hablando Heather?

He analizado al detalle sus entrevistas, su polémico divorcio, las acusaciones de que fue objeto, incluso alguna de las canciones que su ex marido le dedicó en aquel tiempo. Mi conclusión es que sólo hay una explicación.